Pestañas

sábado, 25 de octubre de 2014

Urbasa por Olazagutia

 
La subida a la sierra de Urbasa desde la navarra población de Olazagutia / Olazpi cuenta con un total de 16km hasta el cartel del puerto, si bien, tan sólo los 7 primeros se pueden considerar de cierta entindad. El resto (9km) discurre entre falsos llanos, pequeñas bajadas y verdes llanuras y hayedos.
Se trata, por tanto, de una subida bastante fácil si exceptuamos esos primeros km. La media no supera el 2,3% aunque si solo contamos los 7 primeros entonces hablamos del 4,7% (que tampoco es nada del otro mundo). El desnivel acumulado de unos 380 metros.
El puerto se inicia en la NA-718 uniendo los valles de Arakil (Alsasua, Etxarri, Uharte...) y Tierra Estella.
Después de volver de Pamplona paramos en Olazagutia (restaurante Clinker) a comer y coger fuerzas. Me meto un plato de alubias y media morcilla. Lo mejor para coger la bicicleta después.



 A la salida de Olazagutia la carretera empieza a coger pendiente  en torno al 5-6% de media. No hay tramos duros pero si muchas curvas de herradura. El trazado es muy sinuoso y muy espectacular ya que a medida que vamos ascendiendo podemos ver todo el valle que dejamos atrás (con la imponente cantera de fondo) mientras que contemplamos también el farallón que nos queda por subir hasta llegar a la planicie de Sierra Urbasa.







Después de atravesar un paso canadiense y ya en el kilómetro 7, aparece el primera cartel de Urbasa donde la subida deja de ser complicada y empieza un tramo de 9km prácticamente llano. Es en este punto donde se encuentra el centro de interpretación del Parque Natural si bien yo lo vi cerrado. 

A partir de aquí el paisaje cambia radicalmente y lo que aparece es una gran extensión compuesta a veces por imponentes hayedos, otras por verdes prados y siempre jalonadas por parkings públicos repletos de coches de excursionistas que deciden pasar la jornada por estos parajes.




Tras pasar un palacete abandonado y un frontón llegamos al Raso de Urbasa donde la llanura se hace aun mas extensa y desde donde nacen múltiples rutas de excursionismo montañero.

Hemos llegado a la cima. 


Se trata de una subida muy asequible pero bonita y tranquila. Arriba desde luego aprovechamos para dar una vuelta y ver las imponentes vistas desde el balcón de Pilatos.


Adjunto la telemetria del Garmin Forerunner.