Miércoles, 1 de Julio de 2015
Subida a la solitaria población riojana de Trevijano desde Ribafrecha.
El recorrido consta de dos fases ya que el primer tramo hasta el kilómetro 10 circulamos por la LR-250 en paralelo al cañón del Río Leza en lo que se denomina subida de Soto.
Este tramo es muy facilón con poca pendiente por una carretera muy serpenteante y vigilada constantemente por bandas de buitres, que habitan por decenas en este cañón.
Un poco antes de llegar al mirador del cañón del Río Leza, tomamos un desvío a la derecha por LR-462 que nos lleva a Trevijano por una carretera en muy mal estado.
Estos últimos 3km son bastante más duros que el resto con rampas medias del 8-9% prácticamente en todo el recorrido.
Si, además, añadimos el calor sofocante del 1 de julio y el estado lamentable y descarnado de la carretera todo ello hace que la subida final sea bastante exigente.
Este tramo tiene cuatro curvas de herraduras, la primera de ellas unos 500m después del cruce a la izquierda bastante exigente que nos lleva a la recta más larga y constante donde realmente deberemos esforzarnos.
La segunda curva se siente como una bendición y tomamos dirección Sur y aunque la pendiente parecida, la verdad es que se lleva mejor.
En la tercera volvemos a girar al Norte durante unos 200 metros y finalmente la última nos devuelve la dirección Sur a la recta final que nos lleva hasta el solitario pueblo de Trevijano.
Las vistas desde el banco que se encuentra a la entrada son espectaculares. Merecen la pena.
En total 12.737 metros para un desnivel acumulado de 495 metros y un coeficiente de 87.
La ubicación en el mapa:
Y los datos obtenidos por el Garmin para el recorrido Logroño-Trevijano:
Fotos de la subida
Plaza del pueblo
Vistas desde la entrada de Trevijano
Calle "principal"
Última recta
Tramo intermedio












